Deudas Contraídas

    Compré Deudas contraídas en la Librería Mujeres de Madrid, y creo que ese detalle explica bien el tipo de lectura que una se espera al abrir este libro. La librería, fundada a finales de los setenta y considerada pionera en el impulso de la literatura escrita por mujeres en España, es un refugio cálido entre calles ajetreadas: un espacio pequeño que, sin embargo, parece más grande por la fuerza simbólica que contiene. Sus estanterías no solo guardan libros, guardan memoria, resistencia y una forma distinta de mirar el mundo. Allí  encontré el regreso de Ana Rossetti a la poesía.

Fotografía extraída de UIMP

   DATOS DEL LIBRO
    Título original:  Deudas Contraídas
    Autora: Ana Rossetti
    Editorial: La bella Varsovia
    Año de edición: 2016
    Páginas: 75
    ISBN: 9788494355721

   Deudas contraídas es un libro que mira la realidad desde la herida, desde aquello que se ha roto, desde lo que se nos ha ido quitando a lo largo de la vida. Y lo hace con una claridad emocional que incomoda y conmueve a la vez.

Las lágrimas sacuden la tierra tanto como las explosiones

    Uno de los ejes que más me impactó es la forma en que el libro aborda la violencia contra las mujeres. No se trata solo de mostrar el daño; se trata de mostrar lo que ocurre cuando una mujer desaparece, cuando es silenciada, cuando su lugar queda vacío. Rossetti tiene la capacidad de convertir esa ausencia en un personaje en sí mismo. Lo que falta pesa. Lo que ya no está trastoca la arquitectura de quienes dependen, directa o indirectamente, de esa presencia femenina tantas veces invisibilizada.

Y sin embargo, la cena todavía está ahí.

Plato sobre plato: su ración se enfría, se agria, se
enmohece entre las valvas desiguales.

Quién se decidirá, quién se atreverá a arrojarla
al cubo de los desperdicios.

    En sus páginas, las ausencias no son solo huecos emocionales: son desbordes. Cada vez que una mujer falta —por abandono, por desgaste, por violencia, por muerte simbólica o literal—, todo un sistema familiar se tambalea. La estructura que se sostenía casi sin que nadie lo notara se resquebraja. Lo que daba equilibrio se vuelve caos. La vida cotidiana, que parecía funcionar como una maquinaria silenciosa, de pronto revela cuánto dependía de esa figura que no estuvo, o que ya no está.

    Rossetti no dramatiza este derrumbe: simplemente lo expone. Con una voz contenida, afilada, nombra lo que suele quedar fuera del relato. Muestra cómo la violencia machista deja un eco que nunca termina de apagarse, cómo sus consecuencias atraviesan generaciones, cómo las costuras de una familia pueden romperse no solo por los golpes visibles, sino por las grietas que deja la ausencia de quienes sostenían la vida desde los márgenes. La poesía se convierte aquí en un acto de denuncia y, al mismo tiempo, en un acto de restitución simbólica: escribir para que esas mujeres —reales o figuradas— vuelvan a ocupar su sitio.

Accionó el mecanismo de la angustia
y mostró el vacío.
Todo el vacío.

    Lo que más impresiona es la lucidez con la que Rossetti aborda esa doble pérdida: la del cuerpo que ya no está y la del orden que se desmorona después. Hay poemas que parecen laminar el dolor con una precisión quirúrgica, otros que se abren en canal para mostrar la devastación afectiva que deja la violencia. Ninguno busca la lágrima fácil. Todos buscan la verdad.

    Terminé el libro con una sensación difícil de explicar: una mezcla de claridad dolorosa y gratitud. Claridad por la manera en que desenmascara aquello que preferimos no mirar. Gratitud porque existen voces capaces de poner palabras donde tantas veces solo había silencio. Pensé en las mujeres de mi propia historia, en lo que habría sido de las familias sin ellas, en cuánto sostienen sin reconocimiento, en cómo sus ausencias siempre han sido terremotos.

Sequémonos las lágrimas, contengamos los la
bios: la angustia será derrotada, la incertidum
bre se esclarecerá como un sueño cumplido.
Ahuyentemos la pesadilla. Despertémonos.

     ¿Qué pasaría si tomáramos en serio todas esas ausencias femeninas que el mundo da por descontadas? ¿Cuántas historias cambiarían si escucháramos lo que dejaron tras de sí?

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