Llegué a El acontecimiento con una mezcla de curiosidad y respeto. Había visto su nombre brillar en titulares desde que recibió el Premio Nobel, pero me imponía un poco acercarme por primera vez a alguien cuya obra parece tener ya un lugar asegurado en la historia literaria. Aun así, me lancé. Quería entender qué hace tan singular la escritura de Ernaux, qué hay en su voz que atraviesa generaciones y fronteras. Lo que no esperaba era encontrarme con una narradora tan clara, tan incisiva y, al mismo tiempo, tan vulnerable.
Título original: L'Événement
Título en español: El acontecimiento
Editorial: Tusquets
Año de edición: 2019
Páginas: 128
ISBN: 9788490667569
El libro reconstruye un episodio que marcó su juventud: el aborto clandestino que vivió en 1963, cuando era estudiante y Francia aún penalizaba esta práctica. Ernaux vuelve a ese momento desde su madurez, no para dramatizarlo ni para buscar redención, sino para entender qué significó esa experiencia en su trayectoria vital. La trama sigue sus pasos mientras intenta resolver un embarazo no deseado en una sociedad que condena a las mujeres que se atreven a decidir sobre su propio cuerpo.
Y, como de costumbre, era imposible determinar si el aborto estaba prohibido porque estaba mal, o si estaba mal porque estaba prohibido. Se juzgaba con relación a la ley, no se juzgaba la ley.
Lo que más impresiona es la naturalidad con la que lo cuenta. Ernaux construye un relato directo, sin adornos innecesarios, con un tono que podría parecer frío a primera vista, pero que, en realidad, opera como un bisturí: afilado, preciso, incapaz de caer en el morbo. Esa distancia estilística no atenúa el dolor; lo intensifica. Al evitar los artificios, lo que queda es la verdad desnuda de una joven enfrentándose a una situación límite sin apoyo ni guía. El efecto es devastador.
No es solo la historia de una joven, sino el retrato de un país, de una época y de un sistema que relegaba a las mujeres al silencio. Ernaux trabaja la memoria no como una evocación sentimental, sino como una herramienta política. Al narrar su experiencia, le da voz a quienes nunca pudieron contar la suya. El libro funciona así como testimonio personal y, al mismo tiempo, como acto de denuncia. La dimensión íntima y la histórica se entrelazan sin esfuerzo.
Pero no hace falta pensar en las cosas para que las tengamos a nuestro alrededor; quizá fuera el hecho de saber que el curso de la vida continuaba como antes para la mayoría de la gente lo que me hacía repetirme para mis adentros: ¿qué estoy haciendo aquí?
Algo que me impactó especialmente fue la manera en que describe su cuerpo. No como un objeto ajeno, sino como un territorio en disputa. A medida que avanza el relato, se siente cómo la vivencia física se mezcla con la carga emocional, cómo la angustia, el miedo y la soledad se imprimen en cada gesto.
Cuando cerré el libro, tuve la sensación de haber asistido a un acto de valentía. Ernaux convierte su vida en literatura sin idealizarla, sin protegerse, sin suavizar los bordes. La claridad con la que expone su historia no solo invita a pensar en el pasado, sino también en el presente: en el derecho a decidir, en la memoria de tantas mujeres que fueron obligadas a callar, en la fragilidad de libertades que hoy damos por sentadas.
Es posible que un relato como este provoque irritación o repulsión, o que sea tachado de mal gusto. El hecho de haber vivido algo, sea lo que sea, otorga el derecho imprescriptible de escribir sobre ello. No existe una verdad inferior. Y si no cuento esta experiencia hasta el final, contribuiré a oscurecer la realidad de las mujeres y me pondré del lado de la dominación masculina del mundo.
El acontecimiento es un recordatorio de la experiencia individual tiene el poder de iluminar una realidad mucho más amplia, y de que contar lo vivido puede ser una forma de justicia. Terminé el libro preguntándome cuántas historias como esta siguen sin contarse y cómo cambia el mundo cuando alguien decide romper el silencio.
¿Tú te atreverías a convertir una experiencia tan íntima y difícil en un relato público? ¿Crees que la literatura puede servir para reparar lo que la sociedad intenta ocultar?

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